Suba el archivo que va a depositar y vea los defectos de su geometría señalados donde están: perímetros que se cruzan, vértices repetidos, lados de milímetros, sentido de giro invertido y coordenadas fuera de la zona. Cada uno con su gravedad, su coordenada y qué hacer.
Se tomaron seis archivos con defectos que un plano trae de verdad y se miró qué superficie devuelve cada uno:
| Archivo | Área que devuelve | ¿Se nota? |
|---|---|---|
| Bien dibujado | 8 000.00 m² | — |
| Con un vértice repetido | 8 000.00 m² | no |
| Con un lado de 3 mm | 8 000.24 m² | no |
| En sentido horario | 8 000.00 m² | no |
| Con las coordenadas en otro continente | 8 000.00 m² | no |
| En la zona UTM equivocada | 8 000.00 m² | no |
| Con el perímetro cruzado | 0.00 m² | sí |
Cinco de los seis devuelven un área perfectamente normal — y el área es lo único que se mira antes de depositar. El vértice repetido da 8 000.00 clavados; unas coordenadas a miles de kilómetros también. Sólo el perímetro cruzado se delata, y porque da cero.
Es decir: la superficie no detecta nada. Alguien tiene que mirar la geometría en sí, y hoy no lo hace nadie hasta que el expediente vuelve.
Se sube el archivo —KML, KMZ, DXF o shapefile— y devuelve una lista de hallazgos con su gravedad, cada uno señalado en el croquis con la coordenada exacta de dónde está. Se revisa: perímetro que se cruza, vértices repetidos, lados más cortos que un centímetro, vértices a menos de cinco centímetros, sentido de giro, coordenadas fuera de la República Dominicana, Este que no corresponde a la zona 19, y la superficie declarada contra la medida si usted la escribe.
Cada hallazgo dice qué es, dónde está, por qué importa y qué hacer. No una frase suelta: las cuatro cosas.
Ninguna de las tres anuncia un rechazo. Quien aprueba o rechaza es la Dirección Regional de Mensuras Catastrales; esto es una ayuda para priorizar, no un pronóstico.
Cuando no encuentra nada, lo dice — y enseña qué revisó. Una pantalla vacía no distingue «está limpio» de «no revisé nada», y esa distinción es justo la que hace que un informe sirva dentro de seis meses. Por eso el informe descargable lleva las dos cosas: los hallazgos, si los hay, y la lista de comprobaciones que se hicieron.
La primera carga puede tardar unos segundos mientras la herramienta arranca.
Es la decisión de fondo. Un corrector automático que quita un vértice «sobrante» puede estar quitando un mojón real. Aquí se dice qué hay, dónde está y qué significa, y quien decide qué tocar es el agrimensor, en su CAD.
Los programas —y las demás herramientas de este hub— limpian al leer: quitan los vértices repetidos porque estorban para calcular. Aquí eso sería borrar la prueba del delito, así que se guardan los dos juegos: los limpios para medir y dibujar, y los crudos para revisar.
El de «lado diminuto» es un centímetro, que es la precisión con la que se dibuja y se acota un plano: por debajo, un lado no lo puso nadie a propósito. Y está comprobado por los dos lados —9 mm se marca, 11 mm no—, porque un umbral comprobado sólo por arriba funcionaría igual puesto en cero.
Los polígonos con los que trabajan División de parcelas, la Calculadora de área y Fajas y retiros salen limpios, y hay una prueba que lo comprueba. Si el revisor marcara los archivos que las demás procesan sin problema, el umbral estaría mal — y el usuario aprendería a ignorar los hallazgos.
Cada hallazgo trae su coordenada: el punto medio del lado de milímetros, el vértice repetido, el sitio exacto donde el perímetro se cruza. Una lista sin coordenadas obliga a buscar a ojo en el CAD, que es el trabajo que la herramienta viene a ahorrar.
Si el archivo trae un Este que no corresponde a la zona 19 —el error típico de leer la 18 como 19—, se dice. Y no se reproyecta: reproyectar en silencio dejaría el archivo «bonito» y el problema intacto.
Es una herramienta PRO: se entra con una cuenta de correo y contraseña, la misma para todas. La herramienta no ve su correo ni su contraseña y no crea ningún perfil, así que no puede relacionar una parcela con una persona. Lo que sube se procesa en memoria: no se almacena, no se envía a ningún tercero y desaparece al cerrar la página. Lo que usted envía viaja cifrado (HTTPS) y se procesa en la memoria del servidor: no se escribe en disco ni se copia a ninguna base de datos. Al terminar desaparece, y no queda nada que mirar después — tampoco para nosotros.